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5 razones para seguir a la dinastía Roy en «Succession» (HBO, 2018-)

En 2018 la cadena HBO estrenaba la serie Succession. Creada por el guionista británico Jesse Armstrong – reconocido por su predilección por escribir sátiras sistémicas y dramedias como Peep Show (2003-2015), Fresh Meat (2011-2014) o Babylon (2014) – Succession pronto se ha convertido en una serie de culto enmarcándose de lleno en este resurgir de la ficción televisiva contemporánea, tanto en su estructura narrativa como en la manera de entender las nuevas formas de representación estética dentro de la televisión. Siendo la reciente ganadora del Emmy a Mejor Serie Dramática y a Mejor Actor Dramático para Jeremy Strong en 2019, su esperada T3 se ha anunciado para este 2021, aunque aún sin fecha oficial. Hoy os damos 5 fervientes razones para ver Succession:

1. La tragedia Shakesperiana. Succession sigue a los Roy, una familia multibillonaria dueña de una de las empresas de comunicación más relevantes a nivel global. Así, cuando el patriarca Logan Roy (Brian Cox) cae enfermo, se desata una feroz carrera entre su descendientes y entorno más cercano por la herencia del imperio de Waystar; en especial, de sus cuatro hijos: Kendall (Jeremy Strong), Roman (Kieran Culkin), Shiv (Sarah Snook) y Connor (Alan Ruck). A ellos se les sumarán el entorno familiar – Tom (Matthew Macfadyen), la pareja de Shiv, Greg (Nicholas Braun), un primo lejano, Marcia (Hiam Abbas) la esposa de Logan – y profesional – Gerri (J. Smith-Cameron), asesora de la compañía y Frank (Peter Friedman), socio de la junta – que revolotearán sobre Logan para sacar la mayor tajada.

Así, la serie tiene como eje central la narrativa de dinastías familiares que desatan las ambiciones más carroñeras de los personajes, por un lado; y, en consecuencia, una historia que gira al rededor de las dinámicas del poder, de la codicia y las acciones moralmente cuestionables en entornos económicos y políticos, por otro lado. Entonces, no es casual que William Shakespeare sea uno de los autores recurrentes que aparezca en la serie. Como tampoco es casual que los Roy lo aborrezcan (o, al menos, que consideren a todo aquel que lo cita como elitista y petulante). Succession tiene una clara estructura de tragedia shakesperiana contemporánea donde los personajes son objeto de la fatalidad de su propio destino que se antepone a su libertad individual donde la angustia (pathos trágico), la traición, el control y la autoridad se convierten en los hilos conductores.

El tortuoso matrimonio de Shiv (Sarah Snook) y Tom (Matthew Macfadyen) actúa como perfecto reflejo de las dinámicas de poder que se representan en la serie

2. Los Roy (y los demás): un nido de víboras. La construcción de los personajes y su evolución es uno de los puntos fuertes de la serie quienes, como héroes trágicos, su arco gira en torno a su fatídico destino y al rol inamovible que les ha tocado asumir en sus dinámicas familiares. Así, nos encontramos a unos protagonistas completamente antiheróicos y resignados que intentan abrirse paso frente a la hostilidad de su entorno. Sin embargo, a pesar de que todos son «supervivientes» en su propio mundo, Armstrong decide colocar como sus protagonistas a personajes desagradables, tiránicos, manipuladores y auto-destructivos que, en cualquier narrativa clásica, actuarían como villanos. Y, en realidad, son auténticos villanos en esencia. Precisamente, son estas cualidades las que los convierte en personajes complejos, atrayentes y fascinantes en un intento de desmitificar los personajes épico-heroicos en la ficción televisiva contemporánea. Succession crea unos personajes verosímiles y a-veces-empáticos, a pesar de su narcisismo, elitismo y su claros aires de superioridad, gracias a la habilidad de los guionistas e intérpretes de encontrar la humanidad dentro de la crueldad de los protagonistas.

3. La narración por bloques. En este sentido, teniendo en cuenta la temática y las premisas de sus «irritantes» personajes podrían resultar áridas y reiterativas, Succession es una serie que resulta atractiva y realmente engancha debido a su planteamiento narrativo. Curiosamente, y a pesar de tener una trama en continuación, la serie se estructura de forma «episódica» donde cada capítulo gira en torno a una acción, evento, lugar u objetivo específico englobando todas las subtramas y las relaciones entre personajes que se desarrollan paralelamente al acontecimiento principal. Una forma de organizar la acción narrativa de manera inteligente en una especie de bloques auto-conclusivos, pero que hacen avanzar la trama orgánicamente y con cohesión ayudando al espectador a seguir la historia y a implicarse con los personajes.

El episodio 1×06 (What Side Are You On?) es el punto de inflexión donde la serie comienza a cobrar forma en un crescendo narrativo imparable

4. El impecable uso del subtexto. Otra de las características de la dialéctica trágica Shakesperiana va a ser el poder de la palabra como técnica dramática. En este sentido, la utilización del subtexto de cada coma, punto, signo y la ausencia de ellos tiene una gran significación en Succession, el cual está tratado de manera magistral. En la serie, aquello que está en los márgenes o en la superficie es lo más cautivador e intrigante. Cuando los personajes hablan su propia verdad, aunque lo hagan a través de otro tipo de expresión no verbal, y su pulso hacia las dinámicas del poder es lo más valioso de la dramaturgia de Succession, del universo que construye y de la evolución de los protagonistas. La serie tiene una escritura milimétrica con muchas capas de lectura y con la creación de una tensión palpable que se puede cortar con un cuchillo en cada segundo de cada escena. Succession es un ejemplo de la excelencia dramática en todas sus facetas.

5. La estética y el tono. Lo dicho anteriormente no se completa sin una forma de abordar las situaciones que englobe el conjunto. El tono y la puesta en escena se sale de cualquier forma de clasicismo de las narrativas con escándalos y negocios como eje central. Succession combina de forma muy orgánica el humor sarcástico y el drama trágico siendo una serie con un ritmo muy fluido y ágil. Esto último algo que se potencia gracias a una estética estilo mockumentay muy sutil y un montaje centrado en la acción/reacción de los personajes. Una experimentación narrativa que se engloba dentro del corpus de Armstrong – en Peep Show con la subjetividad de la cámara y en la iconografía tecnológica de The Entire History of You, episodio de Black Mirror que firma como guionista – como figura autoral.

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One thought on “5 razones para seguir a la dinastía Roy en «Succession» (HBO, 2018-)

  1. Excelente critica! Aunque el tema de la trama no es de mis favoritos los 5 puntos que has dado son de suficiente peso para que entre en mi lista de pendientes. La narración en bloque y los subtextos son algo complicado de ver en las series🐾

     

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