Representación, Ideología y Recepción en la Cultura Audiovisual

5 razones para ver «I Know This Much is True» (HBO, 2020)

El pasado 20 de mayo, HBO estrenaba la miniserie I know This Much is True. Basada en la novela homónima de Wally Lamb (1998) quien colaboró en la adaptación durante dos años con Mark Ruffalo y el director-guionista Derek CianfranceBlue Valentine (2010), The place beyond the Pines (2012) o Sound of Metal (2019)— y desarrollada en seis episodios, la miniserie ha sido definida como un retrato multigeneracional con  ciertos tintes épicos protagonizado por los gemelos Thomas y Dominick  Birdsey: el primero con una esquizofrenia paranoide avanzada que le lleva, por motivos religioso-políticos, a la autolesión y a su ingreso en la penitenciaria de Hatch; el segundo, teniendo que lidiar con la enfermedad y encierro de su hermano y con una crisis identitaria importante. Quizá no excesivamente conocida por las audiencias  y no valorada suficientemente en los premios televisivos quienes solo parecieron tener en cuenta la formidable interpretación de Mark Ruffalo (Emmy al mejor intérprete masculino en miniserie, 2020), I Know This Much is True merece una reivindicación por, como mínimo, estas cinco razones.

Mark Ruffalo interpeta los heramanos Thomas y Dominick Birdsley

1. Una construcción trágica especular milimétrica. El argumento desarrollado por la miniserie va más allá de la relación (inter)dependiente de los hermanos Birdsey (interpretados por Mark Ruffalo en el presente y por Philip Ettinger en su juventud); así, la autolesión de Thomas pone en marcha la maquinaria narrativa en la que se ofrecen a los espectadores las coordenadas personales de ambos hermanos. El constante interrogante acerca de sus orígenes familiares, la educación recibida por cada uno de ellos así como las relaciones con su madre (Melissa Leo) y padre adoptivo (John Prococcino) que sirven para agravar los traumas personales o todo lo contrario, la simbiosis entre ambos y una cierta dependencia tóxica, o el sentido de destino trágico de Dominick y la lucidez con matices de Thomas al que no es ajena la idea de predestinación genética para la enfermedad, la violencia o la incapacidad para el perdón son algunos de los temas desarrollados en I know this much is true. Una historia sobre hermanos que indaga sobre las circunstancias vitales de los personajes y su entorno en el sentido más amplio del término, como también lo hará de manera tangencial con los hermanos Drinkwater (especialmente con Ralph, interpretado  por Michael Greyeyes) o el abuelo de los Birdsey Domenico Onofrio Tempesta (Marcello Fonte) y su hermano Vincenzo (Simone Coppo). Una construcción trágica alejada de cualquier fórmula melodramática a la que se podría prestar el argumento si lo hubiera dirigido o guionizado otra persona,  o lo hubiera producido otra plataforma de contenidos. Una construcción perfecta y una puesta en escena perfeccionista y en ciertos momentos con un entorno claustrofóbico  que ha sido señalada por la crítica como la vuelta a sus orígenes de HBO.

Philip Ettinger como Thomas en un momento de la miniserie

2. El retrato de la enfermedad mental (visible e invisible). Uno de los elementos más destacables de la serie es la visibilización de la enfermedad mental y de su incidencia en la vida de los personajes. Una enfermedad mental que es desdoblada como lo son sus personajes. Así, la esquizofrenia paranoica de Thomas es diseñada a lo largo de toda la miniserie especialmente en su proceso gradual hasta llegar a la consolidación del mundo en el que vive en el presente. Por otra parte, la personalidad de Dominick se ve marcada por un stress postraumático que no ha superado que lo convierte en un ser agresivo, en cierto modo autocomplaciente y en muchos momentos absolutamente antiempático para los espectadores. Dos hermanos y una trayectoria vital que se une y se separa a través de los años pero que confluye en la construcción de realidades alternativas para cada uno de ellos, todas de un enorme calado dramático. Un retrato de alteraciones mentales que, sin embargo, no cae en la «autocomplacencia» ni argumental o situacional, ni interpretativa.

3. Los personajes femeninos. La trayectoria de los hermanos Birdsey tiene un enorme contrapeso en tres grandes personajes femeninos que han pasado —como la serie en general— desapercibidos tanto en las críticas de la miniserie como en las nominaciones a los premios de la academia de la televisión. Tres personajes que comparten los dos hermanos que son la balanza de la realidad, por una parte, y el elemento sanador para ambos, por otra parte: Dessa Constantine, ex-esposa de Dominick (Kathryn Hahn); Lisa Sheffer, trabajadora social de la prisión (Rosie O’Donnell) y la más que balsámica psiquiatra Dra. Patel (Archie Panjabi). Sin estos tres personajes, I Know This Much is True no sería la misma.

Dominick con la trabajadora social Lisa Shaffer (Rosie O’Donnell)

4. El diálogo del espectador con cada uno de los personajes. Como consecuencia de todo lo anterior, la miniserie provoca que el espectador se distancie de los acontecimientos narrados para tomar partido, o mejor aún, formar opiniones acerca de cada uno de los personajes que intervienen en la historia. De esta manera, seguimos la trayectoria vital de unos seres que nos son cercanos pero de los que podemos discrepar de sus decisiones y acciones, con los que podemos tener alianzas emocionales y a los que nos atreveríamos a dar consejos e incluso algún que otro mandoble. Algo bastante difícil de ver en muchas series contemporáneas donde, desde los primeros momentos, los guionistas marcan cuál es el territorio o la etiqueta que debemos poner a los personajes además de dirigir las simpatías de las audiencias hacia alguno o varios de ellos.  Quizá podríamos hablar de una miniserie ciertamente distanciada en el sentido brechtiano del término y no creemos equivocarnos.

Kathryn Hahn como Dessa Constantine

5. La interpretación desdoblada. La interpretación por parte de un actor/actriz de varios papeles no resulta una novedad. Buena muestra de ello, solo por poner algunos ejemplos son los casos de Jeremy Irons en Dead Ringers (Cronenberg, 1988), Tom Hardy en Legend (Helgeland, 2015) o la multiplicada Tatiana Maslany en Orphan Black (BBC 2013-2017) en las que sus encarnaciones de dobles suponen, de manera habitual, un planteamiento de contraste de personalidades con posibles suplantaciones o asimilaciones entre ellos. Frente a este esquema general con variaciones, se sitúa I Know This Much is True en el que el desdoblamiento del actor no se plantea como la presentación de dos personalidades diferentes sino como una única existencia que se desdobla: no podemos entender a Thomas sin la existencia de Dominick y al contrario. Sin embargo, esta primera capa de los personajes oculta otra quizá más importante: posiblemente Thomas padecería esquizofrenia sin tener un hermano gemelo; pero Dominick no hubiera crecido como persona-personaje sin su hermano. Un planteamiento absolutamente sutil cuya esencia transmite de manera espectacular Mark Ruffalo en una interpretación sin fisuras. Pero también lo hace Philip Ettinger sobre el que recae la encarnación de los Birdsey en su juventud, justamente los momentos más delicados de la esquizofrenia de Thomas. Dos interpretaciones increíbles como lo son las del resto del elenco de la miniserie que, por ello, y a pesar de la preeminencia de Ruffalo, convierte I Know This Much is True en una obra coral donde todo encaja y nada sobra.

En definitiva, una miniserie de imprescindible visionado. Y, probablemente, más de uno para poder apreciar la enorme cantidad de matices que subyacen en la historia de Thomas y Dominick Birdsey.

 

 

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