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Representación, Ideología y Recepción en la Cultura Audiovisual

La muerte os sienta tan bien, «Ghosts stories»

Desde el primer episodio de Scream Queens quedó bastante claro que Ryan Murphy nos estaba proponiendo un juego, malévolo eso sí, en el que las integrantes de las Kappa Kappa Tau eran amenazadas por un diablo rojo  en el más puro estilo de una slasher movie.  Las situaciones extravagantes, los candidatos a asesino, los homenajes a películas del género y las apuestas del fandom por descubrir la identidad de la máscara roja se han ido sucediendo a lo largo de todos los capítulos emitidos hasta el momento. Unas hipótesis que, por cierto, se han ido desmintiendo semana tras semana como sucede siempre en todos los trabajos de Murphy y Falchuck.

Este esquema no sólo se empezó a romper con las pequeñas dosis informativas que nos han ido suministrando con cuentagotas nuestros guionistas hasta el momento, sino especialmente con el cambio de tono de la serie desde el episodio «Beware of young girls» en el que las relaciones entre las KKT empiezan a desarrollarse extraordinariamente y en el que cada una de ellas muestra una personalidad propia. El tono desmadrado y mayoritariamente cómico -mejor, irónico-  de Scream Queens se transmutó a favor de un argumento y estilo tragicómicos donde todos los participantes de la acción sacan lo peor  -y lo mejor interpretativamente hablando-  de cada uno de ellos.  La construcción de los arcos de la acción y de los personajes va a tener en «Ghosts stories» el imprescindible twist de la serie que lo convierte, sin duda, en el mejor episodio hasta el momento. La aceleración hacia el final hará el resto.

Brad y Boone, uno de los «fantasmas» del episodio

El encuentro nocturno entre la inefable Chanel-princesa Leia número tres con Boone quien le hace creer que es un fantasma desencadenará las acciones del episodio que tendrán como base esencial las narraciones a la luz de la chimenea de historias variopintas de fantasmas contadas por la madre KKT que no es otra que Denise. La leyenda del monstruo de río japonés Kappa va a ser transformada por Denise quien lo situará en el inodoro de las casas dedicándose a engullir a las chicas que se sientan a hacer sus necesidades, y también siguiendo un cuento japonés -inexistente por supuesto-  las chicas van a ser asesinadas en el retrete por un ser maligno que les hace elegir entre un papel higiénico rojo o uno azul en el más puro estilo matrix. Por su parte, Hester relatará una variación esperpéntica de la leyenda urbana de la chica de la curva. Ni que decir tiene que cada cuento va a tener en el capítulo una situación idéntica y esencialmente cómica protagonizada por alguna de las chicas y con el demonio como agresor.

Pero la aparición de Boone va a suponer esencialmente la clarificación de las personalidades y de las debilidades de cada una de las Chanel ante una situación que ellas consideran límite. Nuestra filosófica y erudita Chanel 3 será extremadamente supersticiosa y vulnerable ante cualquier acontecimiento paranormal y la quinta Chanel intentará abandonar el campus por no poder soportar la presión de los asesinatos aunque deberá volver a él como en una especie de guiño al Hotel Cortez de American Horror Story en el que, como bien sabemos, podemos entrar fácilmente pero no salir de él.

Las Chanel escuchan a su líder, Chanel Oberlin

Mientras las súbditas de la Oberlin van a moverse por impulsos esencialmente emocionales, la suprema de las KKT va a dirigir su egocentrismo histérico hacia Hester. Y es que los mejores momentos de la serie nos los está ofreciendo la pugna entre estos dos personajes, una pareja enfrentada por motivos más o menos evidentes y que son diseñados a la perfección durante todo Scream Queens. Porque la rivalidad entre los personajes de Chanel Oberlin y Hester va a ser otro de los motores de la serie que, a lo largo de los episodios, va a traducirse en rivalidad sentimental, lucha por el liderazgo, maquinación conjunta o separadamente de la muerte de la otra y, finalmente, la constatación de un odio visceral entre ambas cuyo final puede llegar a ser sorprendente… y conociendo a Murphy sin duda que lo será. Una perfecta construcción de la dialéctica de personajes que raras veces se ve tan pulcramente dibujada en una serie de televisión de estas características y que tiene en Emma Roberts y Lea Michele a las dos mejores actrices que podrían encarnar a estas dos peligrosas alimañas.

El capítulo va a estar plagado también de muertes  -algunas de ellas de personajes relevantes-  que «van a sentar muy bien» en un claro homenaje a esta magnífica película,  pero también de descubrimientos esenciales como el de la personalidad de uno de los diablos que, como se puede deducir, será Boone y también de la gran incógnita sobre quién es «la» otra asesina roja del campus tal como nos han anunciado los personajes en los últimos capítulos.  Las apuestas de nuevo están servidas y solo faltan cuatro episodios para finalizar la temporada. Eso sí, Murphy dixit que, en el último de ellos, podremos finalmente encajar todas las piezas de este puzzle y podremos reconstruir la historia en su globalidad. Mientras tanto, nos seguiremos rompiendo la cabeza con nuestras neuras y esperaremos al siguiente episodio… No podré, la han dejado demasiado interesante!!!

Lo mejor: la perfecta simbiosis entre todas las Chanel encabezadas por una sorprendente Emma Roberts que no tiene nada que ver con las interpretaciones que hemos visto en American Horror Story y acompañada por una más que rompedora Lea Michele que nos hace olvidar a Rachel Berry de Glee.

Lo peor:  si antes no encontrábamos nada que objetar a la serie, desde hace un par de episodios aparece con toda su contundencia la manera de escribir de nuestro tándem favorito.

Lo más desmadrado: lo cierto es que no hay escenas extravagantes (dentro de lo que podría esperarse) pero se hace difícil elegir entre las escenas  -todas ellas-  de nuestra adorada Denise y el momento de la persecución a Chanel 5 en su coche.

Supongo que a todos los seguidores de American Horror Story nos da un vuelco el
El pasado 27 de diciembre sería un día triste para la industria cinematográfica y para
Tras tres semanas sin que nuestros seguidores supieran de las andanzas de las Chanels y
 

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