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«Top Gun: Maverick»: una secuela de cine

Entre Elvis (Baz Luhrmann, 2022) (película que ya he ido a ver cinco veces en cinco semanas) y Top Gun: Maverick (Joseph Kosinski), 2022 me está pareciendo un año maravilloso para el cine. No importa si no se hacen mas, estas han sido suficientemente buenas para subsistir el resto del año. Aviso que este artículo contiene spoilers. 

Y es que parece que Tom Cruise no envejece, al revés, parece poseer el alma de Benjamin Button porque a medida que avanzan los años él se queda igual de estupendo (o mejor) que en Top Gun (Tony Scott, 1986), aunque bien es cierto que las únicas películas que protagoniza desde hace una serie de años son las que produce él mismo. Este año, volvió a traer la película que le llevaría al estrellato, trae la película causante de que todos los adolescentes llevasen chaquetas con la bandera americana y gafas de aviador: Top Gun. En pleno apogeo del cine de los años 80 (bien alejado del New Hollywood y la era de cambio), esta película de Tony Scott (hermano de Ridley Scott) es lo más ochenteno junto a Flashdance (Adrian Lyne, 1983) que uno se puede encontrar. Se podría resumir como un gran videoclip: gente guapa por todo, el chico malo y la chica frágil, drama, música, patriotismo, aviones, banderas… ¡Esta película tiene todos los elementos para ser la perfecta película estadounidense! (y con un pequeño mensaje subliminal de que los jóvenes debían de unirse a las tropas). Estamos en la Era Nixon, en la Era Dorada de los Estados Unidos.

Tom Cruise en el set de Top Gun.

Pero en esta segunda entrega, Cruise decide darle una pequeña vuelta y hacer justicia a uno de sus compañeros del alma: Goose. Maverick se siente absolutamente destrozado por el fallecimiento de su compañero al final de la primera entrega, aun habiendo ganado la batalla y tras 36 años puede hacer justicia por su amigo a través del hijo de Goose: Rooster. La verdad es que es una película muy bien resuelta, y han tenido suerte con esta espectadora, porque como no soy una experta en aviones -y menos de combate-, compraba absolutamente todo lo que salía por la boca de Maverick. Es una maravilla visualmente hablando ya que parece que todos los planos son estéticos a mas no poder y con una cierta elegancia y firmeza que caracteriza a la marina estadounidense. También es verdad que la escena en la playa va dirigida a un público más joven, pero se compra igualmente, porque es un deleite para la vista.

En este filme, vemos a un Maverick mas maduro y con ganas de, por fin, sentar la cabeza, sin dejar de hacer lo que le gusta y tener una vida con alguien, con la misma rebeldía que desprendía 36 años atrás. Creo que ambas películas son perfectas para su época y Cruise lo sabe perfectamente. La película de 1986, como ya he dicho se hizo durante el auge del videoclip, de la campaña de Nixon sobre lo perfecto que es Estados Unidos, el dramatismo característico de los años 80 con un toque musical y videoclipero y Top Gun: Maverick, una película de acción de pies a cabeza, que es lo que actualmente vende ahora, sin que el film de un respiro ni si quiera para entender lo que está pasando, pero el espectador disfruta de ver aviones y de quedarse en ese cliffhanger constante hasta que todo se resuelve, como un buen final hollywoodiense, con un final feliz.

Los protagonistas durante la escena en la playa.

Cuando salió la noticia de que esta película se iba a estrenar en Cannes, la gente se llevó las manos a la cabeza, porque como podía ser que una película tan hollywoodiense abriera uno de los festivales mas importantes de la industria del cine, referente en cine europeo con ganadores de todas las nacionalidades a sus espaldas. La respuesta es muy simple: esta película es el cine de día de hoy, es el que vende, con el que se hace negocio, el que mueve a las masas. Además, no es cualquier película ni cualquier actor, uno de los mas importantes de la industria, que creo que es un plus para que se estrenara en este prestigioso festival. Y por último cabe recalcar que todas las acrobacias que se hacen con los aviones son reales, es decir, que los aviones son pilotados por los actores, un hazaña realmente memorable y que obviamente le da un punto de realidad genial y visualmente es excepcional. Es normal, entonces, que recibiera una ovación de 5 minutos en el Festival de Cannes, algo por lo que algunos críticos se alarmarán. Pero bueno, está bien para ser la película de la Paramount que ha recaudado más dinero en la historia (superando a Titanic).

Bravo Cruise.

Tom Cruise y Jennifer Connely en el set de Top Gun: Maverick.

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