Representación, Ideología y Recepción en la Cultura Audiovisual

Tú hackeas personas, yo hackeo el tiempo: «logic_b0mb.hc» (Recap 5)

Nos acercamos casi al ecuador de la segunda temporada de Mr. Robot, una serie más que inquietante con unos personajes perturbadores tanto en su diseño como en su físico y cuya estética y puesta en escena han derivado hacia una propuesta aún más claustrofóbica que en la temporada anterior, si es que eso es posible. Un casi-centro de temporada que viene marcado por dos personajes. El primero es el dual Ministro de Seguridad Nacional del gobierno chino Mister Zheng-Whiterose (con un espectacular B.D.Wong) de quien hemos robado la frase que encabeza el texto : «Cada hacker tiene su fijación. Tú (refiriéndose a Elliot) hackeas a la gente. Yo hackeo el tiempo» (1.7). El segundo va a ser la solitaria detective del FBI Dominique Dipierro (con una Grace Gummer que va creciendo como actriz y a la que ya es hora de que los críticos quiten la coletilla de «hija de Meryl Streep»).

Y es que el quinto episodio de Mr. Robot va a suponer la confluencia de todas las tramas trazadas hasta el momento de tal manera que, sin dejar totalmente el conflicto de personalidad de Elliot y su pugna con Mr. Robot actuando como divided self/ dark passenger de este hacker que provoca (o no) el caos financiero que promueva un mundo más justo y desenmascare el poder de las multinacionales, éstas van a servir para poner en evidencia la extrema estructura jerárquica que se esconde tras el mundo hacker.

Así, el descubrimiento del arcade en el que tenía su base de operaciones la Fsociety y que sirvió para poner en marcha una investigación por parte del FBI trasladará a una representación del mismo a China con la intención de pedir la colaboración del gobierno en la resolución del ataque cibernético del 5/9 y, de manera especial, de conocer la participación de la dark army en el mismo. Una dark army encabezada por Whiterose que no es otra que el Ministro Zheng. Un personaje dual cronenbergiano si se nos permite el término que tanto nos recuerda a los inseparables hermanos Beverly y Eliot Mantle de Dead Ringers (1988) y de manera especial a la transformación de René Gallimard en M.Butterfly-Song Liling en M.Butterfly (1993). Un personaje obsesionado con el tiempo  -mejor dicho, con la pérdida del mismo- y fantasmagórico que se esfumará, como si de Cenicienta  se tratara, al tocar las campanadas de medianoche.

Grace Gummer (a secas) como la detective Dominique Dipierro

Como no podía ser de otro modo, el contrapunto a Zheng lo constituirá Dominique Dipierro con quien establecerá una conexión también dual: empática al ser mujer solitaria y enrolada en el FBI por un desengaño amoroso con la que Whiterose puede llegar a entablar una amistad o una relación más personal, y antagónica al ser una representante de la ley que pregunta directamente por la dark army de la que Whiterose-Zheng es el jefe máximo y que, por tanto, debe ser aniquilada. Una relación que, sin duda, nos dará confrontaciones más que interesantes en los siguientes episodios de la serie. Y es que Dom no solo pondrá en marcha a Whiterose, sino que será el motor de las nuevas estrategias de una paranoica Darlene y su armada a la que se unirá  la también paranoica Angela – en cierta medida despechada por la negativa a su promoción en ECorp- como única persona capaz de convencer a Elliot para poder continuar con el ataque iniciado el 5/9. De nuevo un reencuentro con los fantasmas del pasado y de nuevo el constante sonido de un reloj como trasfondo del encuentro que ambos mantendrán en la casa de la madre del joven.

Paranoia y fantasmagorías que también alcanzarán a Joanna, a un omnipresente pero invisible Tyrell Wellick y a Elliot quien, en su afán de socialización, conocerá la auténtica personalidad de Ray Heyworth y su actividad comercial en la deep web. Un mundo incomprensiblemente desconocido por Elliot y que, sin duda, abrirá una nueva trama en la temporada al tiempo que pondrá en evidencia la vulnerabilidad del personaje principal de la serie de quien, como él mismo comenta de su tarea como hacker de grandes emporios económicos, se ha descubierto sus puntos débiles (flaws) por los que poder acceder al sistema.

En realidad, a todos y cada uno de los personajes, los guionistas de Mr. Robot les han aplicado una bomba lógica, un software malicioso que detonará cuando las condiciones lo requieran. Solo es cuestión de tiempo.

Lo mejor: la magnífica interpretación de B.D.Wong y la construcción de su enigmático (y ciertamente creepy) personaje y la química que tiene con Grace Gummer-Dipierro.

Lo peor: no hay nada peor, estamos en un cambio de rumbo de las tramas. Hay que esperar a ver cómo se desarrollan.

Lo más destacable: la enorme puesta en escena de la serie y de manera especial su ambientación sonora,  auténticamente delirante.

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