Representación, Ideología y Recepción en la Cultura Audiovisual

Las aventuras de los «Bridgerton»: reseña segunda temporada (Netflix, 2022)

Si bien en la primera temporada los Bridgerton se convirtieron en una de las series de culto del año pasado, esta segunda temporada no ha defraudado a su audiencia. Daphne fue la protagonista de la temporada pasada y, sin duda, el “diamante” de la reina, ofreciendo a la sociedad cortesana el entretenimiento que anhela. En esta nueva temporada será el turno del hermano mayo, el vizconde Anthony, quien tiene una apariencia dura e incluso distante y quien ha cargado con parte de la responsabilidad familiar tras quedarse huérfano de padre tras un lamentable accidente.

A la audiencia se nos permite adentrarnos en la infancia y la adolescencia de Anthony para conocer la evolución del personaje y a indagar en aquello que le atormentaba: haber visto a su padre morir delante de sus ojos y haber tenido que configurar su personalidad de manera que fuese un respaldo tanto para su madre como para el resto de sus hermanos. Cabe tener en cuenta que el enfoque patriarcal está profundamente hilado en la serie y es contexto-dependiente. La madre, atormentada con un bebé recién nacido, la muerte de su marido y el cuidado de sus siete hijos, depositó en Anthony una carga demasiado grande para un adolescente a partir de la cual éste ha considerado que ya era suficiente responsabilidad cuidar de su familia como para buscar pareja y formar la suya propia. Pese a ello y tras haber pasado años sin desear buscar y, mucho menos, formalizar una relación ha llegado el momento de buscar pareja y formar su propia familia.

En ese cometido tanto su madre como, principalmente, su hermana Daphne serán sus grandes aliadas en una temporada marcada por la reaparición de la familia Sharma, la cual tuvo un quebrantamiento interno: una boda y un exilio a la india con un trabajador, cuya polémica marcó la reputación de toda la familia. Las Sharma han vuelto a Inglaterra y Kate, la hermana mayor de Edwina, es quien desea (spoiler alert) que su hermana consiga un marido de la alta sociedad y pueda tener una vida pudiente, por lo cual ha estado preparando a su hermana con el único y exclusivo fin (patriarcal) de ser una buena candidata a esposa y madre y poder recuperar el honor de su familia. Este será uno de los grandes secretos de la temporada.

Bridgerton. (L to R) Simone Ashley as Kate Sharma, Jonathan Bailey as Anthony Bridgerton in episode 208 of Bridgerton. Cr. Liam Daniel/Netflix © 2022

En un primer momento asistimos al rechazo de Anthony de querer participar en la búsqueda de su futura esposa pero comprende que si desea seguir cumpliendo con las obligaciones de su familia, necesita buscar la prosperidad de hallar una esposa y de tener hijos. Por ello, tras decidir que es la única opción válida (donde se remarca nuevamente, otra de las líneas decimonónicas sobre la imperiosa necesidad de mantener el patrimonio mediante la unión familiar como institución social), conoce a Kate Sharma cabalgando rápidamente con un caballo. Sus ojos se unen y se atraen mutuamente. No obstante, ese no es el modo tradicional ni convencional de conocer una dama y sí lo son los bailes de primavera donde se hacen las pertinentes presentaciones tanto de Kate como de Edwina. Si bien existe una declaración manifiesta de Kate de no desear el matrimonio sino de vivir soltera y volver a la India tras conseguirle un “buen esposo” a Edwina, el destino será caprichoso. Anthony verá en Edwina la proyección de una “buena esposa/madre”, el binomio patriarcal ideal, pero verá, a diferencia, en Kate la proyección de un sentimiento que va más allá de la conveniencia, la posibilidad de querer y desear a la otra persona, el amor más allá del amor de conveniencia que permite conservar el patrimonio y tener descendencia. Los últimos episodios de la temporada girarán en torno a Anthony y el dilema entre las dos hermanas hasta el punto de llegar a una boda con Edwina que no termina con un “Sí, quiero”, un plot twist muy interesante (y previsible, todo quede dicho) que permitirá un “happy end” entre Kate y Anthony. 

Las hermanas Kate y Edwina

Además, cabe tener en cuenta que existe una retahíla argumental de secretos encadenados en una órbita parecida a las novelas de Jane Austen que nos proporciona también la figura de Lady Whistledown. En la primera temporada ya nos proporcionó un soplo de aire fresco a la sociedad decimonónica representada en tanto que, a modo de folletín, se dedicaba (y se sigue dedicando en esta segunda temporada) a publicar regularmente una gaceta/folletín con los cotilleos, rumores y escándalos jugosos y polémicos de la élite londinense. Sus declaraciones pueden ser críticas voraces hasta para las decisiones de la mismísima reina hasta tal punto que su reputación puede ponerse en entredicho si Lady Whistledown así lo desea. 

Así pues, en esta segunda temporada esta misteriosa mujer anónima reina de los cotilleos que asegura el entretenimiento de la élite tomará más importancia, dejando a más de una joven sin opciones de un buen matrimonio, condenando a la marginación y al ostracismo a toda una familia y cuestionando el poder de la monarquía. Es por ello que la misma reina ha desplegado sus fuerzas para investigar quién es la joven que hay detrás de las publicaciones para intentar sobornar y que todo aquello que escriba vaya en la misma línea ideológica que lo que la monarquía desea. Tras varios intentos, la reina halla candidatas posibles entre las que se encuentra Lady Whistledown, pero no se resuelve el misterio. La temporada ofrece diferentes pistas sobre qué miembro de los Bridgerton puede ser el protagonista de una futura temporada, dejando tramas secundarias abiertas y con el punto de atención depositado en Benedict, el hermano en la sombra amante del arte.

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