Representación, Ideología y Recepción en la Cultura Audiovisual

La vuelta al satanismo tradicional: «Expediente Warren: Obligado por el Demonio» (2021)

Ir a ver Expediente Warren en 2013 al cine es uno de mis recuerdos cinéfilos más queridos. No tanto por el cariño que le pueda tener a la película, sino por rememorar la sensación de inquietud y angustia que me mantuvo pegada al asiento durante las dos horas de su duración; algo que, sinceramente, no sucede a menudo con las cintas de terror. Una experiencia realmente terrorífica que fue el inicio de una de las sagas del horror más exitosas del siglo XXI gracias a la creatividad de James Wan – una figura a veces no muy reconocida en el terreno de la reinvención de las franquicias del género – y del carisma y química entre los intérpretes que dan vida a la pareja, Vera Farmiga y Patrick Wilson. Así, el universo cinematográfico de los Warren representa una fórmula muy específica donde encontramos dos vertientes narrativas muy claras: aquellos films que trasladan los casos reales en los que participaron directamente Ed y Lorraine Warren (bajo el nombre de The Conjuring); y las películas de expansión de la iconografía ficcional en torno al origen de personajes demoníacos (la trilogía de Annabelle y La Monja). Dos maneras de tratar “la marca Warren” que forman un mundo cohesionado y unitario, aunque dispar en el resultado cualitativo de las películas si se contemplan por separado.

Así, la tercera entrega de la aparición del matrimonio Warren como eje central de la historia era una de las citas más esperadas de los amantes del género. Y más en plena recuperación de la industria cinematográfica post-Covid. Con el sugerente título Obligado por el DemonioThe Devil Made Me Do It en su versión original – la trama nos sitúa en 1980 donde la supuesta posesión del joven Arnie lleva a Ed y Lorraine a otra investigación acerca de lo diabólico en el estado de Connecticut y descubriendo la tradición ocultista del lugar. Según el epígrafe de la cinta, uno de los casos más mediáticos a los que el matrimonio de demonólogos se tuvo que encarar. Siguiendo la fórmula característica de las dos películas anteriores, esta tercera parte difiere ligeramente de sus predecesoras apostando por una estructura narrativa más contemplativa y dentro de las pautas del thriller. Una nueva aproximación a los personajes de Michael Chaves, su director, más cercana a The X Files que a una cinta de terror convencional llena de jumpscares y del efectismo del género.

La posesión: el eje central de «Expediente Warren: Obligado por el Demonio»

Si bien las dos primeras entregas – dirigidas por James Wan – mantenían las premisas del real state horror donde lo demoníaco residía en las casas de sus habitantes como contenedoras de todo lo maligno, en The Conjuring 3 se sustituye por una vertiente centrada en la pura investigación a modo de reconstrucción para delimitar la línea entre la posesión y la psicopatía; algo que se podía haber profundizado ya puestos a apostar por este tipo de fórmula más dramática que estrictamente terrorífica. Una especie de “The W Files” – si se me permite la analogía con The X Files – donde la implicación de Ed y Lorraine en el caso se establece de forma más directa que en acontecimientos anteriores. Una estructura de espejo que se establece entre los Warren y el peligro que les acecha en una batalla directa entre el bien/el mal y lo religioso/lo profano. De esta manera, la premisa de Obligado por el Demonio explora la vuelta a los orígenes atávicos del satanismo y la brujería más arraigada a lo ritual. Una aproximación a lo demoníaco tradicional que contrasta con lo sobrenatural de sus anteriores entregas – Annabelle como muñeca diabólica y La Monja como demonio vengativo – donde la posesión como huésped/perpetrador del mal y los poderes clarividentes de Lorraine como canal entre el mundo liminal entre los sentidos y la razón son sus ejes vertebrales.

Precisamente, el largometraje antepone lo siniestro a lo terrorífico en una nueva manera de incorporar la imaginería de Dios y el Demonio como elementos narrativos dentro de las características del New Horror y del Postmodern Sacred (McAvan, 2012) contemporáneos a través de la representación de los Warren como héroes trágicos mesiánicos en la ficción. Algo que contrasta con la realidad donde se les acusó de fraude en numerosas ocasiones. Sea como fuere, Obligado por el Demonio es un eslabón indispensable del recorrido por la historia de lo demoníaco como lo será todo el universo The Conjuring.

Lorraine vuelve a ser el nexo entre el mundo demoníaco y el mundo terrenal

Asimismo, The Conjuring 3 no solo plantea una estructura de misterio bajo la premisa “¿qué hay detrás de este caso paranormal y cómo funciona la parapsicología?” (como lo harán también sus predecesoras cumpliendo las expectativas del espectador: la casa encantada de Rhode Island y el supuesto fraude de Enfield), sino que resulta un tanto dependiente de su propia imaginería y de los referentes de los que se re-apropia. Desde uno tan evidente como es The Exorcist como otros menos abrumadores como puede ser Rebecca de Hitchcock. Una iconografía que bebe de los homenajes, pero que le restan cierta personalidad al conjunto a través de una iconografía que se puede sentir como “forzada”. Un agravio comparativo entre esta cinta y las del 2013 y 2016 que respiran de individualidad y originalidad, sobre todo cinematográfica. Sin embargo, Obligado por el Demonio también tiene un atmósfera cercana a cierto clasicismo genérico – incluso apuntando a la serie B mejor entendida – siendo el foco de mayor entretenimiento de la película.

Entonces, ¿es esta fórmula aburrida o, simplemente, más sosegada? ¿Nos resulta el mundo de los Warren inverosímil por su mensaje del amor que todo lo puede? ¿Estamos demasiado acostumbrados al terror más sádico y efectista? O, por el contrario, ¿a un terror autoral que nos haga reflexionar? ¿Nos cuesta abandonar lo “contemporáneo” como nos costó deshacernos de lo “clásico” en su momento? ¿Nos estamos resistiendo a la vuelta del horror más tradicional? En definitiva, Expediente Warren: Obligado por el Demonio es una mezcla de lo épico del género y de la temática ocultista con un aura de emocionalidad que rodea al matrimonio Warren que se enfrenta al terror más visceral y espectacular.

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