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Representación, Ideología y Recepción en la Cultura Audiovisual

Aaron Sorkin y la televisión como forma de activismo: «Studio 60 on the Sunset Strip» (NBC, 2006-2007)

Nunca en la ficción televisiva las intenciones han estado más claras desde el principio como en las producciones de Aaron Sorkin. En 2012 nos sorprendía con el comienzo de The Newsroom donde el presentador de noticiarios, el implacable Will McAvoy (Jeff Daniels), realizaba un monólogo explicando el porqué Estados Unidos no era el mejor país del mundo; un laureado discurso que pondría en pie a toda una generación de espectadores cansados de la hipocresía política y el “supremacismo” moral estadounidense. Sin embargo, seis años antes, otro alegato escrito por Sorkin sacaría los colores a representantes de la industria de la pequeña pantalla ¿La serie? Studio 60 on the Sunset Strip.

Así, tras el éxito de The West Wing, Aaron Sorkin volvería al escenario televisivo con Studio 60 on the Sunset Strip, una serie ambientada entre los bastidores de un programa de sketches inspirado en Saturday Night Live situado en el corazón de Hollywood. Como pasaría con The Newsroom, el inicio del episodio piloto sería una declaración de intenciones en toda regla que desataría una cadena de acontecimientos que es establecerán como las premisas esenciales de la serie. En este sentido, el vigésimo aniversario de “Studio 60” supondrá el hartazgo de su productor ejecutivo quien decidirá interrumpir el directo del programa para realizar un discurso contra la falta de libertad creativa y la “idiotización” que generará la televisión – discurso que podría parecer una emulación del poderoso monólogo de Peter Finch en el largometraje Network de Sidney Lumet. Un hecho que pondrá en alerta a todos lo mandamases de la empresa, en especial a Jordan McDeere (Amanda Peet), la novel directora de la cadena ficticia National Broadcasting System. Ésta decidirá contratar a regañadientes de su jefe, Jack Rudolph (Steven Weber), a dos de los creadores más reconocidos de la industria, Matt Albie (Matthew Perry) y Danny Tripp (Bradley Whitford), para que re-conduzcan “Studio 60” y le devuelvan la calidad que la caracterizaba en sus inicios.

Matt Albie y Danny Tripp serán los encargados de «revivir» el programa

Con 22 episodios de duración, la serie tendrá como línea principal las alegrías y los problemas que propiciarán los programas en directo donde cada show expondrá un reto diferente al que el equipo se tendrá que enfrentar, ya sea creativo, técnico o industrial. En este sentido, Sorkin planteará una serie coral donde la opinión artística de las estrellas del programa tendrán una relevante importancia, especialmente los del grupo denominado «The Big Three»: Harriet Hyles (Sarah Paulson), Tom Jeter (Nate Cordolry) y Simon Stiles (D.L. Hughes). Así, las subtramas se centrarán en las relaciones interpersonales de los personajes y sus conflictos internos.

Sin embargo, cualquiera que sea conocedor del discurso reivindicativo de Aaron Sorkin – que ya desempeñará en guiones como Charlie Wilson’s War, La red social, Steve Jobs o Molly’s Game – entenderá que Studio 60 también planteará una mirada autocrítica hacia la propia industria hollywoodense y hacia los fallos del sistema cultural. Con una clara propuesta metaficcional, la serie partirá del entendimiento de la ficción televisiva como parte del fomento del espíritu crítico, como elemento indispensable para el desarrollo cultural y como forma de diálogo directo con la sociedad. Una especie de activismo a través de la comedia generando tensiones que trascenderán las oficinas de la NBS y de los mismos circuitos industriales donde el mantra «la comedia es algo serio» será uno de sus ejes vertebrales. Igualmente, otro de las cuestiones que barajará la serie será la pugna entre lo que es considerado “cultura” donde la televisión siempre ha sido menospreciada frente a formas de un valor cultural más “elevado” como es el cine – y mucho más para un programa realizado íntegramente en Hollywood. En este sentido, el espectador contemporáneo se verá forzado a trasladarse al contexto de producción de la serie (13 años atrás) cuando la ficción televisiva comenzaba a dar sus pasos hacia la excelencia narrativa y técnica tal como la conocemos ahora.

El edificio del «Studio 60» está ubicado en Sunset Strip, una de la mecas de Hollywood

Asimismo, durante los episodios el equipo de “Studio 60” tendrán que lidiar con varios problemas derivados del control de contenidos por parte del canibalismo corporativo que domina el sector. Por un lado, se plantearán problemáticas que afectarán a la demanda del público y que pondrán en evidencia la falta de rigor cultural de las audiencias; básicamente, a lo que se referirá el monólogo inicial con la “idiotización” de la sociedad. Por ejemplo, en The Option Period (1×09), Jordan tendrá que enfrentarse a los directivos de su canal que preferirán reality shows morbosos para conseguir más audiencia “por que eso es lo que vende”, frente a productos de calidad con temáticas más “intelectuales” que afecten a la sociedad. Jordan defenderá la importancia de que las cadenas públicas realicen producciones que hagan pensar a los espectadores en vez de que sean las empresas privadas que controlan el contenido relevante; en este caso refiriéndose a Fox e, indirectamente, a HBO.

Por otro lado, uno de los ejes vertebrales de la serie serán los conflictos acerca del contenido desde problemas de plagio hasta la controversia derivada del tipo de comedia que será utilizada en los sketches. La serie intentará realizar una valoración acerca de la censura, la libertad de expresión y los límites del humor a través de varias situaciones que pondrán en entredicho la opinión de los personajes y hará reflexionar al propio espectador. Así, el patriotismo y la religión serán las temáticas que más polémica traerán al equipo de “Studio 60”; de hecho el detonante de todo el argumento será un sketch llamado «Crazy Christians». La religión será objeto de discusiones entre varios de los personajes de la serie, en especial entre Matt y Harriet – ésta última de convicción cristiana que se verá envuelta en una sucesión de dilemas identitarios acerca de su representatividad en el mundo del espectáculo.

El elenco de Studio 60 en la obertura del segundo episodio de la nueva temporada, un sketch musical autoparódico que mostrará el nuevo rumbo del show (The Cold Open, 1×02)

Además, también se pondrán sobre la mesa materias relacionadas con la industria cinematográfica como la falta de diversidad en el equipo de guionistas que den el punto de vista de las minorías o la amenaza de internet que facilita el exceso de informaciones falsas y rumorología a la prensa amarilla. Esto último afectarán de manera especial a los personajes femeninos quienes sufrirán las consecuencias de los cotilleos y un cuestionamiento constante de sus comportamientos y de su vida privada.

Studio 60 on the Sunset Strip es un modélico ejemplo de esa «nueva forma de entender la televisión» planteada en la Tercera Edad de Oro de la ficción televisiva que empezaría en la entrada del s.XXI gracias a nuevos creadores que apostarían por una implicación más profunda con la sociedad y con novedosas fórmulas narrativas. Como ya lo haría en The West Wing, la “marca Sorkin” se encontrará muy presente en la serie donde los diálogos con un ritmo acelerado, los planos coreográficos – los denominados planos walk and talk – y los escenarios laberínticos acabarán de dar vida a este mundo tan ajetreado de la televisión. Aunque ya nos encontramos en la “cuarta edad de oro”, es impactante comprobar que todas y cada una de las temáticas que se reflejan en la serie aún son reconocibles y forman parte de debates que aún siguen abiertos. Studio 60 on the Sunset Strip es una serie donde lo viejo y lo nuevo se encuentran, donde lo que es “baja cultura” y “alta cultura” se discute y donde la comedia no es solo entretenimiento, sino es activismo. Sorkin nos recuerda que la historia de la televisión es importante; pero, también nos recuerda que la televisión forma parte de nuestra historia.

El 11 de marzo de 2007, Canal + programaba la emisión de un documental titulado
La censura es una de las temáticas más escabrosas que siempre acompañarán de la mano
Sin duda resulta un recurso muy fácil y socorrido el iniciar un post sobre un
 

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