Representación, Ideología y Recepción en la Cultura Audiovisual

Cine indie (17): Para la Generación Z. «Lady Bird» y «Booksmart»

Lady Bird (2017) de Greta Gerwig y Booksmart (2019) de Olivia Wilde son dos filmes que tanto en su tono como por su estructura podemos categorizarlas como comedias sobre adolescentes. Se centran en el último año del colegio con fiestas, graduaciones, exámenes, ingreso a la universidad… Y otras experiencias extracurriculares típicas como el primer amor y relación sexual junto con problemas con familiares o amigos. La adolescencia ha sido retratada en la gran pantalla una infinidad de veces, pero no de esta forma. La importancia de estas interpretaciones radica en su frescura siendo ambas creadas por directoras jóvenes que, cada una a su modo, rompen con los esquemas ofreciéndonos más profundidad, realismo, representación LGTBI+ y perspectiva de género. Siendo así las perfectas películas adolescentes para la Generación Z. 

«Lady Bird» (2017) de Greta Gerwig

Lady Bird es la primera película dirigida y guionizada en su totalidad por Greta Gerwig, una joven actriz y guionista conocida por películas como Sin compromiso (Ivan Reitman, 2011) y A Roma con amor (Woody Allen, 2012). Producida por A24, productora de películas como El faro (Robert Eggers, 2019) y Midsommar (Ari Aster, 2019). 

Saoirse Ronan interpreta a la rebelde Lady Bird

La historia se centra en el último año de instituto de Christie McPherson (Saoirse Ronan), una joven de 17 años de un espíritu rebelde y contradictorio, que desea ser llamada por el nombre que ella misma se ha asignado: Lady Bird. Estudia en una escuela secundaria católica en los suburbios de Sacramento, California. Lady Bird proviene de una familia de clase baja trabajadora por lo que sus estudios se ven condicionados por su falta de recursos. La protagonista trata de alejarse de sus raíces, ya que detesta quien es y vive con el ferviente deseo de dejar atrás Sacramento y empezar una nueva vida en Nueva York. A lo largo de la película atravesará problemáticas típicas de la adolescencia: de tipo académicos, discusiones con sus amigos de la infancia y familiares, el primer amor y el primer desengaño amoroso.

La relación que juega un papel más importante en el film es la de Christie y su madre (Laurie Matcalf). Ambas comparten un fuerte y difícil carácter y el gran amor que se profesan. Esta relación contrapuesta, casi antagónica, se ve representada en la vestimenta de ambas. Los colores cálidos, en especial el rosa y naranja, y estampados atrevidos acompañan a Lady Bird (En su pelo, yeso, vestimenta e incluso en su habitación). En cambio, su madre viste colores fríos en especial el azul con su uniforme de enfermera. Un uniforme monocromo y plano como su monótona vida trabajadora.

Las contrastadas personalidades de Lady Bird (Saoirse Ronan) y su madre (Laurie Matcalff) se plasman a través de su vestimenta

Gerwig tiende a basarse en sus propias experiencias tratando temas de la vida cotidiana como el crecimiento y las relaciones entre miembros de la familia, amigos y otras personas importantes siempre con un interés especial en la dinámica femenina. Además, cuenta que escribe y dirige basándose en los actores que darán vida a sus personajes.

El guion está fabulosamente bien escrito con diálogos y personajes reales sumados a las brillantes y honestas interpretaciones de los actores como: Saoirse Ronan, Laurie Matcalf, Lucas Hedges, Timothée Chalamet y Beanie Feldstein entre otros. En su rodaje, Gerwig trabajó con sumo tacto y rigurosidad de la mano de Sam Levy, director de fotografía, creando planos medidos con composiciones simétricas a partir de la regla de los tercios y también utilizando muchos puntos de fuga para crear dinamismo y profundidad. Finalmente, la inmersión total en la historia se completa gracias a la música a cargo de Jon Brion, conocido por su trabajo en Eternal Sunshine of the Spotless Mind (Michel Gondry, 2004).

«Booksmart» (2019) de Olivia Wilde

Booksmart es la primera película dirigida por Olivia Wilde, una joven actriz y directora conocida por su papel en la serie de televisión House (FOX, 2004). Producida por Annapurna Pictures y Gloria Sanchez Productions, productoras de películas como Spring Breakers (Harmony Korine, 2013) y Hustlers (Lorene Scafaria, 2019).

La brillante Beanie Feldstein interpreta a Molly, una exigente y brillante estudiante que sufre una crisis al enterarse de que no es la única que ha ingresado en una prestigiosa universidad.

La película nos presenta a Amy (Kaitlyn Dever) y Molly (Beanie Feldstein), mejores amigas y excelentes estudiantes que están orgullosas de haber ingresado a importantes universidades. Pero en el último día de clases, descubren que sus compañeros quienes creen que no se esforzaron como ellas también lo lograron. Esta revelación provoca que Molly pierda la cabeza y obliga a Amy a irse de fiesta la noche antes de su graduación. A lo largo de la noche y las diferentes fiestas a las que van descubren que esos compañeros a los que veían con inferioridad, son personas mucho más complejas de lo que ellas creían. 

El feminismo tiene un papel importante en la película. Trata de hacernos reflexionar acerca de comportamientos y actitudes machistas, siendo una llamada al respeto y la sororidad. Aparecen diálogos en los que se divaga acerca de temas de discusión en el feminismo como la pornografía. Vemos a mujeres hablando de su sexualidad y deseo de forma abierta y sin tapujos, reivindicando el placer femenino. Las relaciones sexuales en el filme son tratadas con realismo y sin romanticismos, mostrándonos como las primeras veces no deben ser perfectas e idílicas. Además de mostrarnos referentes de relaciones LGTBI+. 

Amy (Kaitlyn Dever) y Molly (Beanie Feldstein) logran superar una noche loca y sus diferencias para finalmente graduarse juntas.

El trabajo de guion estuvo a cargo de Emily Halpern, Sarah Haskins, Katie Silberman, Susanna Fogel. Por otro lado, el de fotografía, a cargo de Jason McCormick, opta por una paleta de colores vivos. Destaca una escena en la que Molly fantasea que baila con su amor platónico usando un diverso juego de luces que alude a una obra musical. Siguiendo con la estética, el diseño de vestuario recuerda al de Sex Education (Netflix, 2019) que ha sido una sólida fuente de inspiración por su estética ochentera, tan en tendencia, y que fascina a los Z.

Wilde recurre al uso de juegos y movimientos de cámara como el track zoom y la cámara lenta dilatando el tiempo y enfatizando los intensos sentimientos de la adolescencia, por ejemplo en momentos en los que los personajes ven a su “crush” o entran en cólera, siendo así mayor la inmersión. Así mismo, cabe destacar que en un momento de la película en la cual las protagonistas están bajo la influencia de una droga alucinógena que las lleva a creer que se han transformado en muñecas Wilde opta por mostrarlas literalmente convertidas en estas Barbies mediante stop motion.

Las protagonistas se transforman en unas muñecas gracias al uso del stop motion.

Tanto Gerwig como Wild optan por contar historias sobre adolescentes innovadoras y rompedoras con las que los jóvenes de hoy pueden sentirse más identificados y en las que se habla de temas de interés y actualidad. Dando voz a los jóvenes con bajos recursos, al feminismo y la comunidad LGTBI+. 

 

 371 total views,  2 views today

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *