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Representación, Ideología y Recepción en la Cultura Audiovisual

Un plan (in)falible: «Halloween Blues» y «Chanel Pour Homme-Icide» (Scream Queens, 2×04-2×05)

Después de casi un mes de parón entre debates políticos, finales deportivas y elecciones presidenciales, la cadena Fox ya ha vuelto a su programación habitual. Y, eso significa que por fin ha vuelto Scream Queens. En este doble recap de hoy nos tenemos que remontar a la semana de «la noche de los muertos» cuando se emitía el cuarto episodio de esta segunda temporada, y capítulo especial dedicado a la fiesta de Halloween, que ya se ha convertido en un ritual que los fans de la(s) serie(s) creadas por Ryan Murphy esperamos con impaciencia.

Si en la anterior temporada el episodio de Halloween (Pumpkin Patch, 1×05) fue uno de los más desmadrados de la primera entrega de la serie plagado de algunos de los momentos más estrambóticos, de referencias a un sin fin de largometrajes del género – como la inolvodable parodia de la mítica escena de El Silencio de los Corderos  filmada en visión nocturna o la ridícula persecución de entre Chanel #5 y el Diablo Rojo por la replica del laberinto de El Resplandor preparado para la fiesta de Las Chanels – y mofas a la cultura popular del momento; en el episodio 2×04, Halloween Blues, toda esa locura se va a multiplicar. En shock por una de las bajas más significativas de la serie (no desvelaremos cual es, tranquilos), el equipo del hospital por fin se da cuenta lo peligroso que es tener a un asesino suelto rondando libremente por el recinto. Entonces, coincidiendo con la noche de Halloween, recurren a Hester para ayudarles a cazar al Green Meanie, la que les convence para realizar una fiesta en el hospital como señuelo y, así, atrapar al criminal en el acto ¿Qué podría salir mal, verdad? Por supuesto, el plan es un auténtico desastre y nada sale como lo esperado… Esto es Scream Queens

Si bien es cierto que cada vez resulta más complejo realizar este seguimiento sin desvelar absolutamente nada importante de la trama más allá de sus argumentos principales, en Halloween Blues seguirán el esquema que ya encontrábamos en Pumpkin Patch: una sucesión de gags hilarantes con alusiones directas al mundo de la cultura popular de rabiosa actualidad. Entre disfraces de Super Mario, Ivana e Ivanka Trump, Ryan Lochte, y la orda de «Hamiltons», recuperaremos el famoso Chanel-O-Ween (parodia al video de Taylor Swift que ya veríamos en la T1), presenciaremos una sesión de espiritismo bastante surrealista y asistiremos a un baño de sangre al más puro estilo de película gore. Repetimos, ¿qué podría salir mal?

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Hester disfrazada como Ivanka Trump en la fiesta de Halloween

Esta vez con un sentido más continuista que en la anterior entrega, el quinto episodio Chanel Pour Homme-Icide nos situará en la misma noche de los acontecimientos del 2×04 en donde los efectos del (in)falible plan del C.U.R.E. Institute tendrán sus consecuencias. Un episodio que, a diferencia del anterior, supondrá una importante evolución en la trama principal repitiendo los esquemas de la T1 como ya reiterábamos en previos recaps en un tono completamente autoparódico. Por un lado, se retomará la investigación de quién podría ser la persona debajo de la máscara verde por parte, como no podría ser de otra manera, de la perspicaz Zayday. Aunque, esta vez, cambiará a su inseparable Grace por una desquiciada (y aburrida) Chanel #5; mientras por otro lado, el personaje de Emma Roberts estará harta de encontrarse en lo más bajo de la pirámide y decidirá reclutar a más «minions» a los que zaranderar (una línea argumental que no tiene desperdicio y es, realmente, destermillante). Además de contar con el paciente de turno, una mujer con Síndrome de Acento Extranjero (sí, es una enfermedad real) que habla su lengua materna con un acento diferente al suyo sin que se de cuenta. En fin, volvemos a tener al Scream Queens que nos enganchó en la primera temporada: enemistades manifiestas, sospechas y acusaciones infundadas, giros argumentales que plantean más preguntas que respuestas y, sobretodo, mucha locura sana.

Espectacularmente escrito por Ian Brennan y calificado como el mejor de la serie hasta la fecha – a parte de ser una opinión personal, también lo corroboran las redes sociales, webs especializadas y clubs de fans – Chanel Pour Homme-Icide consolida el cambio de rumbo de tono que ya comentábamos en previos posts. Un tono en el que la exageración de los personajes, la estridencia de las interpretaciones de sus actores, la inverosimilitud de las tramas, las situaciones absurdas y la prioridad para hacer estallar a carcajdas al espectador en cada frase, imagen, gesto y acción se han convertido en leit motiv de la serie. Y de eso, Ian Brennan sabe mucho…

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A la pobre Chanel #5 no paran de ocurrirle desgracias…

Sin embargo, ¿es este un signo de decandencia de la serie? ¿Ha llegado un punto en el que los guionistas se están dejando llevar y a hacer lo que les da la gana ante una posible cancelación? ¿Podrán aguantar con las mismas fórmulas durante otra temporada más? Solo el tiempo y los números – de las audiencias – lo dirán. Sea como sea, es que Scream Queens no deja de sorprendernos consiguendo mantener el interés y la frescura incluso repitiendo las estructuras de la T1 que tan bien le funcionaron. Esperemos que sigan así, que un poco de desintoxicación de la enorme cantidad de propuestas televisivas complejas para romperse el tarro ya hay demasiadas.

Lo mejor: Como los guionistas han decidido echar toda la carne en el asador y hacer las salvajadas que les da la gana. (¡Y eso, a nosotros nos encanta!) Además, he de reividicar el trabajo de Jamie Lee Curtis, Billie Lourd y, sobretodo, de Abigail Breslin en esta temporada. Las tres están enormes.

Lo peor: La incertidumbre sobre la renovación de una posible tercera temporada. La reducción de quince episodios de la T1 a diez en esta no es una buena señal… Pero, no perderemos la esperanza.

El momento más loco: Las fantasías eróticas de Chad y Denise en Halloween Blues – sobretodo la referente a American Beauty – tronchante para cualquier cinéfilo; y de Chanel Pour Homme-Icide, el «contagio» de acentos y la fiesta de pijamas de las Chanel ¡Para reírse a carcajada limpia!

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