Representación, Ideología y Recepción en la Cultura Audiovisual

Un thriller con la gestación subrogada en el punto de mira: «The Nest» (2020)

Si pensamos en series como Broadchurch, Happy Valley o Doctor Foster encontramos dos denominadores comunes: primero, grandes thrillers que se exploran a partir de problemas cotidianos, y, segundo, el sello de la BBC. Bajo estas misma premisas se encuentra la miniserie The Nest (BBC, 2020) creada por Nicole Taylor con 5 episodios en su haber. Situada en Glasgow, la acción comienza con un encuentro fortuito entre Emily Docherty (Sophie Rundle) y la joven Kaya McDermott (Mirren Mack) que les cambiará la vida a ambas. Cuando Kaya descubre que el mayor anhelo de Emily y su marido Dan (Martin Compton) es ser padres pero que ella es estéril, la joven se ofrece para ser su vientre de alquiler.

Las ficciones televisivas británicas del género thriller tienen una cualidad adictiva muy potente que demuestra la gran habilidad de los guionistas para explorar las diferentes posibilidades argumentales, por muy arquetípicas que parezcan a simple vista. Así, los “conflictos cotidianos” para el espectador se trasforman en una red de tensión y giros dramáticos constantes. En este sentido, The Nest desarrolla los turbios clichés del género de “la gestación subrogada” donde las dudas de las intenciones del vientre de alquiler (Kaya) suponen una amenaza para el matrimonio protagonista (Dan y Emily); al igual que Doctor Foster lo hará con el complejo de Medea y las narrativas de infidelidades/divorcios. Unos clichés que, a pesar de que se encuentran presentes, en The Nest se articulan de tal manera que indagan en los miedos cotidianos de los tres protagonistas (como parte del thriller) y exploran sus viajes personales sin entrar en burdos maniqueismos – ni el marido es tan despiadado, ni la esposa es tan ingenua, ni la chica es tan malvada. Las contradicciones en los deseos, motivaciones e intenciones de Dan, Emily y Kaya respecto a los acontecimientos son aquello que hace de la miniserie una narrativa más interesante de las fórmulas de soap opera prototípicas que maneja. En definitiva, The Nest no es una «película de sábado por la tarde».

Dan y Emily, un matrimonio al borde de la desesperación

Precisamente, la serie se debe contemplar como una narrativa por capas donde la simplicidad de los acontecimientos típicos del género camuflan un thriller social no tan superficial como su premisa da a entender. Para comenzar, uno de sus pilares temáticos va a ser, obviamente, la gestación subrogada. Una cuestión que es motivo de debate internacional a nivel moral, ético, ideológico e, incluso, político. Durante la serie se explican los modos de funcionamiento de esta práctica y los diversos posicionamientos de los personajes al respecto. En especial, el de la hermana de Dan, Hilary (Fiona Bell) quien será la voz reivindicativa acerca de los fraudes, la inmoralidad de la situación y la explotación que supone dicha praxis. Igualmente, a pesar de que se constituye como su eje argumental, las implicaciones sobre la gestación subrogada se focalizan en los aspectos más emocionales del tema y no tanto en la valoración de crear un debate entorno a éste, algo que se echa en falta. Aunque, en este último apunte cabe recordar que en Inglaterra la subrogación no es estrictamente ilegal, así que la cantidad de debate que podría suscitar no va a ser el mismo que podría contemplarse en una producción de otro país como, por ejemplo, en una ficción española.

Asimismo, dos de las temáticas que se exploran en The Nest son la maternidad (evidentemente) y la diferencia entre clases sociales, las cuales van estrictamente de la mano juntamente con la evolución de los personajes, especialmente, de los femeninos. Mientras para Emily, el proceso se convierte en una forma de expiar sus propios demonios personales y la revalorización de la vida y la muerte, Kaya sufre una transformación identitaria como forma de superar su infancia traumática. Unos personajes que, antagónicos en un principio, muestran un mundo interior complejo donde sus prioridades son cuestionables. Así, la superación del estado de duelo y la restauración de la confianza en uno mismo también son elementos clave que dibujan la personalidad de las protagonistas.

Emily acompaña a Kaya al hospital

Por otro lado, la diferencia entre extractos sociales es esencial para el desarrollo del planteamiento narrativo y para implementar los elementos del thriller. Kaya es un joven de 18 años supervisada por los servicios sociales que intenta reinsertarse y retomar el control de su vida. Por supuesto, el pasado de Kaya es una de las grandes incógnitas que levantan las sospechas de Dan, magnate de la construcción y pilar fundamental para la ciudad en Glasgow. Así, el turbio pasado de la joven es el anclaje que pone en evidencia el clasismo de los adinerados donde la soberbia y la prepotencia de Dan evidencia los privilegios de las clases altas frente a las clases humildes; no solo frente a la gestación subrogadas, sino también frente a la obtención de información pública. Una superioridad que salpica a Emily, directora de la orquesta local – y, por tanto, también con reputación dentro de la comunidad – de forma colateral. La convivencia resulta, así, otra forma de crear tensión y de contrastar los estilos de vida y la forma de pensar de las diferentes clases sociales donde la necesidad de Kaya de sentirse protegida intensifica los anhelos de Emily por ser madre. Como hemos comentado, las temáticas expuestas en The Nest presentan una estructura dramática muy cohesionada.

A pesar de tener una trama que puede resultar arquetípica, la evolución de los personajes y sus contradicciones hacen de la historia una humana y cercana; además de contar con las magníficas interpretaciones de la debutante Mirren Mack y de la siempre extraordinaria Sophie Rundle. En definitiva, The Nest es una interesante miniserie que explora la moralidad en todos los sentidos y la maternidad de una forma elaborada partiendo de una premisa muy concreta como es la gestación subrogada. El thriller televisivo británico brilla, así, una vez más.

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