Representación, Ideología y Recepción en la Cultura Audiovisual

Política y engaño al otro lado del muro: «Princess Principal» (2017)

En 2017 se estrenaba el anime Princess Principal. Creada por Ichirō Ōkouchi y dirigida en su integridad por Masaki Tachibana, la trama se sitúa en la Inglaterra de finales del s.XIX donde nos encontramos con un país dividido en dos fuerzas ideológicas: aquellos que apoyan al Imperio de la Reina Victoria bajo el nombre del feudo de Albión y aquellos insurgentes que rechazan el estado monárquico. Separados por un gran muro, la república independiente de Londres resiste bajo el control de Albión gracias a un grupo de espías llamado «Principal», quienes están a punto de realizar su misión más compleja hasta la fecha. Así, la premisa de la serie nos presenta una ucronía histórica planteando una realidad alternativa donde la soberanía del Imperio Británico sufre una crisis en su propio territorio. Una narrativa “what if” que expresa la posibilidad de un rumbo diferente del devenir de la diplomacia europea.

En este sentido, la serie se enmarca dentro de las convenciones del thriller conspirativo donde los conflictos políticos y el espionaje entre facciones son el eje vertebral de la trama. Un planteamiento que tiene la iconografía del Londres industrial como escenario steampunk distópico para el desarrollo de la acción. Así, el contexto histórico de Princess Principal va a ser vital a la hora de expresar su discurso y crear un universo ucrónico verosímil. Una sociedad que se encuentra en pleno auge tecnológico donde la idea de progreso y la aparición del pensamiento individual se contrapone al despotismo de la burguesía y del Estado. En definitiva, la lucha de clases va a ser uno de los núcleos temáticos principales de la serie. Lo que demuestra que Princess Principal es un anime más complejo de lo que puede parecer a simple vista.

El Londres industrial es el escenario distópico donde se sitúa esta ucronía centrada en el espionaje. Ange observa su objetivo desde los tejados de la cuidad

Precisamente, éstas van a ser las bases conceptuales que guiarán la evolución de los personajes y de los episodios. Así, el grupo «Principal» está formado por chicas adolescentes que, bajo la apariencia de estudiantes de la prestigiosa Academia Mayfaire que actúa de tapadera perfecta, pueden pasar desapercibidas gracias a su condición social, su género y su juventud. La historia empieza con Ange, una joven huérfana reclutada por el servicio de inteligencia de la Commonwealth con unas grandes dotes de mimetización con el entorno, que se une a «Principal» para iniciar la llamada “misión Intercambio”. Bajo las directrices de la veterana e inventiva Dorothy, su objetivo es reemplazar a una de las heredera al trono, la Princesa Charlotte. Sin embargo, los planes se tuercen cuando la perspicaz Princesa exige actuar como agente doble. La incorporación de Charlotte en el grupo no solo ayudará a tener un contacto más estrecho con el enemigo, sino que propiciará un conflicto político aún mayor por la lucha de poder. Al equipo también se añadirán Beatrice, la mano derecha de la princesa con una habilidad especial para la mecánica, y Chise, informadora japonesa con increíbles aptitudes para el combate y el sigilo. Una cuadrilla variopinta que, gracias a las destrezas de cada una, forman el equipo de espías perfecto.

Las chicas se reúnen a plena luz del día para preparar su siguiente misión

Dividida en 12 episodios en una estructura mindgame no-cronológica, cada capítulo corresponde a una misión para debilitar el poder de Albión, a la vez que se desvelan las historias particulares de las protagonistas. Así, la serie no se limita a exponer las misiones de manera independiente, sino a elaborar una radiografía de cada una de las chicas desde su componente más biográfico (cómo terminaron siendo espías) hasta lo más psicológico (sus modos de pensamiento y de conducta). Una contraposición de personalidades que derivan entre el tradicionalismo, el idealismo y el inmovilismo frente a los acontecimientos políticos de sus países y que son la base principal de la interesante interacción entre  los personajes.

En este sentido, Princess Principal subvierte de manera inteligente el género del espionaje: por un lado, apostando por una trama centrada en unos personajes psicológicamente más profundos y no exclusivamente en la pura acción – que también la hay. Y, por otro lado, colocando a los personajes femeninos en el centro reflexionando acerca del rol de la mujer en el s.XIX; esto último algo que está ingeniosamente integrado al servicio de la intriga. Así, las chicas consiguen pasar desapercibidas y actuar a plena vista sin levantar sospechas ¿Quién desconfiaría de una mujer y mucho más siendo adolescente? Las políticas del engaño y de la mentira  – o code-switching como se denomina en este tipo de narrativas – son las mejores aliadas para estas jóvenes que son capaces de adaptarse a cualquier entorno y contexto. No se ocultan, pero la sociedad las convierte en invisibles. Algo que, aunque pueda pasar desapercibido, juega un papel muy importante a la hora de plantear las respectivas búsquedas identitarias de los personajes, tanto a nivel individual como su integración social ¿Podrán hacerlo algún día? Si es así, ¿lo harán en un mundo libre? Asimismo, las experiencias de las vidas de las protagonistas y los diferentes casos apelan a problemáticas sociales del momento como la ambición del poder (Charlotte), la precariedad/explotación laboral, la pobreza (Ange), la obsesión por el progreso tecnológico (Beatrice), la extrema violencia (Dorothy) o el choque intercultural entre oriente y occidente (Chise) como forma de hacernos reflexionar sobre la construcción de la sociedad moderna.

Chise y Dorothy se enfrentan en combate en su primer encuentro. Una de las escenas que muestran el choque intercultural entre oriente y occidente

Aunque la serie pueda parecer inconclusa – dejando más preguntas que respuestas con un enorme cliffhanger en sus episodios finales -, la intención de los creadores es realizar su continuación a través de películas de larga duración. La primera de ellas con el título Princess Principal: Crown Handler, fue una de las víctimas de la pandemia al atrasarse su estreno previsto para abril del 2020. Con seis largometrajes en el horizonte con fechas de lanzamiento aún por determinar, la historia de Ange, Charlotte, Dorothy, Chise y Beatrice aún no ha hecho más que comenzar. Y menos mal, porque 12 episodios son muy pocos para disfrutar del grupo «Principal».

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