Representación, Ideología y Recepción en la Cultura Audiovisual

Jodie Comer, la camaleónica

Tiene que ser pecado no haber conocido a Jodie Comer antes de Killing Eve, pero algunas no están puestas en series británicas, sino que hasta que esta maravillosa actriz no ha llegado a las series mainstream parece que antes no existía (o al menos para el público europeo), y sinceramente, mirar a Comer en el papel de la asesina es hasta hipnótico

Jodie Comer llegó a mi radar en 2019 cuando, mirando la gala de los premios Emmy, vi que ella ganaba por una serie que había visto anunciada en HBO, y que me recomendaba repetidamente. Tuvo que llegar el premio para ver la serie y ver la talentosa actriz que me había estado perdiendo. Aunque el papel de Villanelle es exquisito, la interpretación nunca fue su primera pasión: todo vino a raíz de un monólogo que realizó en el colegio ya que sus compañeros le echaron de su grupo por no saberse un baile. Así que Comer realizó un monologo que agradó con creces al profesor del teatro, quien le introduciría su primer trabajo com actriz. A diferencia de muchos otros actores y actrices de la industria, Comer viene de un barrio de clase trabajadora y eso hizo que a veces le costara mas conseguir algún que otro trabajo, pero ha sido a través del esfuerzo lo que le ha llevado a ganarse una plaza en la industria y comenzar a abrirse camino en Hollywood.

Jodie Comer en su primer papel para la televisión en The Royal Today

Sus primeros papeles fueron para la BBC con poca relevancia en pantalla, pero fue en el año 2013 con My Mad Fata Diary que empezó a hacerse notar, teniendo un papel más protagonista, ya que ella interpretaba a la mejor amiga del personaje principal. Y las cosas empiezan a ir mejor con la mini serie de la BBC Thirteen (Vanessa Caswill, 2016), sobre una chica que es secuestrada en 2003 cuando ella tenía trece años. Esta actuación le consiguió su primera nominación a los BAFTA. Durante una rueda de prensa de La princesa Blanca dijo que este había sido su papel mas desafiante, y no es de extrañar, ya que viendo su método de actuar, seguramente se pusiera al límite para intentar empatizar con la protagonista de la manera más exacta posible. A continuación vendrán papeles importantes para la actriz y hará que coja rodaje y la gente empiece a conocer su nombre: su interpretación como Elisabeth de York en The White Princess (Jamie Payne, 2017) y el papel de Kate Parks en Doctora Foster (Jeremy Lovering, 2015) junto con Suranne Jones, ambas en 2017. Ya no está haciendo papeles secundarios sino que su talento la ya levado a tener el rol protagonista y con una actuación impecable en todos los episodios, y una actuación poco habitual en los actores juveniles de hoy en día, ella trae de vuelta la actuación de método.:

Pero es en 2018 cuando Comer entra por la puerta grande e interpreta a Villanelle en Killing Eve (Phoebe Waller-Bridge, 2018) junto con Sandra Oh: no puedo sentir mas que gratitud por haber encontrado esta serie porque me dio las mejores risas y un pequeño enganche que no sentía en años, fue algo excepcional en realidad, se convirtió, en como bien lo habían planeado los showrunners, en una adicción ver la ficción. Contaba los días para ver los siguientes episodios porque no podía esperar a ver que pasaba con las protagonistas. Este papel, obviamente llevó a Comer a ganar un BAFTA y un Emmy por mejor actriz. Desde este momento, las cosas solo han ido subiendo.

Jodie Comer en el set de Killing Eve

Después de su maravilloso papel como Villanelle, realizó Talking, Heads (2020), una serie de monólogos de larga duración que fue un reto para ella, ya que se grabó durante la pandemia y tenía planos secuencia de 7 minutos de duración. Vinieron películas como Free Guy (Shawn Levy, 2021) junto a Ryan Reynolds o El Último duelo (Ridley Scott, 2021), junto con Matt Damon, Ben Affleck y Adam Driver. Una lección actoral que tuvo al público en una ovación de uso cuantos minutos en el Festival de Venecia del año pasado, donde supuestamente los protagonistas eran Ben Affleck y Jennifer López, ella lo fue en lo realmente importante, destacó sin ninguna duda por su manera de trabajar. También es verdad que su primera película para la gran pantalla fue Free Guy y filmes como ese no van a Venecia, pero con El Último duelo ya comenzaron a tomarla mas en serio y críticos pudieron ver el gran trabajo de Comer.

Aun estando rodeado de estrellas, ella tiene los pies en la tierra y en varias entrevistas ha contado que es su familia quien le ayuda a hacer eso, aunque estoy segura que viniendo de un barrio de clase obrera, eso no es muy difícil para ella. Además, otra cosa que la hace muy honrara y una chica suelta es el hecho de no dejar atrás a los suyos y acordarse de la gente que ha estado con ella a lo largo de su carrera, como Stephen Graham. Durante la pandemia, rodaron una película ambos sobre los efectos del coronavirus en las residencias de ancianos. Comer interpreta a Sarah en un papel muy duro con una complejidad increíble, lo que le pudo llevar a empatizar con las enfermeras de residencias con los primeros coletazos de la enfermedad que fueron muy fuertes.

Jodie Comer fotografiada por Greg Williams en el Festival de Venecia

Ahora a Comer solo le queda seguir subiendo como la espuma, porque si en su carrera sigue poniendo toda alma en los papeles que realiza va a llegar muy lejos, y quién sabe, a lo mejor incluso a ganar un premio de la Academia. Es extraño ver este método de actuación en esta generación de actores, ya que en un mundo en el que se hace famoso todo el mundo, se han desvalorado ciertas cosas, ya que cualquiera puede aparecer cualquier película y parece mentira que haya que recordar que hay gente que ha estudiado y ha nacido con esta vocación para ser actor, no han tenido un golpe de suerte en las redes sociales. Yo desde luego que voy a seguir a Comer en su proceso actoral y no me perderé de vista sus próximas películas. Espero que vosotros tampoco.

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